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Las empresas le echan toda la culpa al cliente interno


Como dueño de una empresa es normal que alguien pida cuentas a sus trabajadores sobre porque no se están alcanzando los objetivos planteados. Después de todo para eso se les paga, para que generen ingresos porque si no las cosas están yendo mal. Sin embargo, el problema es cuando no se toman en cuenta a todos los “culpables”.

Si, un trabajo ineficiente puede ser la gran causa de esa falta de ventas, pero muchas veces se centran solamente en lo que está pasando puertas adentro. Si el empleado no logra sus metas de ventas muchas veces terminan corriéndolo o buscando alguna forma de castigarlo hasta que logre el objetivo planteado.

Y ese mismo dueño no toma en cuenta la macroeconomía en la que se encuentra su empresa y que debe atacar ahí también. Como mercadólogos conocemos empresas que se encierran en su mundo interno cuando no saben que gran parte de la culpa es lo que lo rodea, y aunque suene obvio, más de uno no lo toma en cuenta a la hora de replantearse para alcanzar sus objetivos.